¡ estoy harta ! cómo sentirte mejor

¿Te suena la expresión ¡ estoy harta !? Quiero proponerte un juego para sentirte mejor.

estoy harta

Acaba de empezar septiembre y con la vuelta a la rutina, los horarios, las prisas… seguro que ya has pensado alguna vez eso de ¡ estoy harta ! y encima acabamos de empezar.

Hace unos meses estuve en una charla en la que se trataba el tema de cómo influye el lenguaje que utilizamos en cómo nos sentimos y la verdad es que me gustó mucho el punto de vista.

Te lo voy a contar por si te sirve de ayuda.

A ver si te suena este monólogo que muchas veces mantenemos en nuestra cabeza.

  • Tengo que ir a la compra
  • tengo que recoger a los niños
  • tengo que ayudarles con los deberes
  • tengo que preparar la comida de mañana
  • tengo que madrugar
  • tengo que, tengo que, tengo que…

No me extraña que digas o pienses ¡ estoy harta ! ¿Cómo te sentirías si alguien te estuviese diciendo todo el día lo que tienes que hacer? ¿Cómo te sentirías si alguien te estuviera dando órdenes todo el día? Estoy segura de que te sentirías agobiad@, que no te gustaría ¿no?

Pues lo increible es que hacemos eso con nosotros mismos. Cada vez que decimos “tengo que” nos damos una orden que sentimos la obligación de cumplir. Una imposición que viene de fuera, como si nosotros no podiésemos elegir. Esto nos lleva a una sensación de agobio y de angustia porque “tenemos que” hacer cosas y cosas sin parar.

¿Qué me dirías si te dijese que tú realmente no “tienes que” hacer nada? ¿Si te dijese que tú eres libre para decidir si lo haces o no? Que estoy como una cabra ¿verdad?

Se trata de cambiar el planteamiento. Verás.

Coge una de las actividades que “tienes que” hacer. Por ejemplo madrugar para ir a trabajar. Realmente si lo piensas podrías decidir no hacerlo. Tu vida es tuya y tú decides lo que vas a hacer en cada momento.

¿Qué pasaría si decides que mañana no madrugas y que no vas a trabajar? Podrías hacerlo ¿no?

Igual tu jefe también podría decidir echarte, eso es verdad pero podrías no ir.

¿Que ocurre entonces? Que “te interesa” ir a trabajar porque el trabajo te permite tener dinero que te permite tener comida, ropa… así que tú decides que te interesa madrugar para ir a trabajar.

Parece una tontería pero el planteamiento cambia totalmente. La imposición ya no viene desde fuera (la vida es así, qué rollo, tengo que madrugar, no puedo hacer nada…) sino que viene desde dentro. Tú te organizas porque decides que quieres eso para ti. Y si quieres cambiar algo pues organizas para cambiarlo. Pero el poder lo tienes tú.

Así que te propongo un juego. Un juego que es un reto. Se trata de no decir “tengo que” y es más dificil de lo que piensas porque te vas a dar cuenta de que utilizas esa expresión más de lo que crees.

El juego consiste en cambiar esa expresión por otra en la que no sea una imposición sino una decisión tuya. Por ejemplo:

  • ¡ estoy harta ! “tengo que” planchar  por “Me interesa planchar porque me gusta ir arreglada o ahora estoy cansada, tengo ropa y ya plancharé mañana.
  • “Tengo que” hacer la cena por “quiero” hacer la cena para alimentar de una forma correcta a mis hijos.
  • “Tengo que” poner la lavadora por “me da la gana” poner la lavadora porque no quiero ir con la ropa sucia o “no quiero” poner la lavadora ahora ya la pondré mañana.
  • “Tengo que” ponerme a dieta por “quiero” comer mejor porque me sentiré más ágil… o “que le den a la dieta” hoy me como un donut porque yo lo valgo.

¡Yo que sé! haz el ejercicio de hacer una lista de esas cosas que tienes en tu cabeza cuando piensas tengo que, tengo que y empieza a ver qué te interesa y qué decisión tomas respecto a ellas. A lo mejor decides que pasas de hacerlas porque no son tan importantes y te quitas una cuántas de encima que también está bien priorizar pero ya verás como lo ves desde otro punto de vista.

Cuéntanos cómo te ha ido con el reto y aporta tus sugerencias en los comentarios o si quieres mándame un correo

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