baja por maternidad, volver al trabajo ¡vaya dilema!

Querida mamá, si estás en ese momento en que estás decidiendo si incorporarte al trabajo o cómo hacerlo después de la baja por maternidad, creo que este post podría ayudarte.

baja por maternidad

Esta situación suele generar un montón de preguntas, dudas y angustias que dificultan bastante el proceso. Pero…

¿y si te digo que hay una forma de hacerlo en la que todo puede ser más fácil?

Las cosas claras y el chocolate espeso:

En primer lugar quiero decirte que sea cual sea tu situación y lo que tú pienses:

  • “No me quiero incorporar a trabajar porque quiero estar con mi hijo”
  • “Estoy deseando volver a tener un ratito de vida de adultos y me apetece volver a trabajar”
  • “Quiero mantener mi carrera profesional pero no sé cómo conciliarlo”…

Cualquiera de ellas es tan válida como cualquier otra opción que estés barajando.

Además tienes derecho a tener todos los pensamientos que se agolpan en nuestras cabezas cuando estamos tomando esa decisión y no serás la primera ni la última que piensa cosas como:

  • “No soy una buena madre”
  • “Estoy abandonando a mi hijo”
  • “¿Y si no se acostumbra?”,
  • “¿Y si se pone malito?”, “y si…”

¿A qué has pensado una o varias de estas opciones?

¡Madre mía hay que ver qué prolífica es la mente cuando se pone a jugarnos malas pasadas ¿verdad?! Si se nos ocurriesen tantas soluciones como problemas cuando vamos a hacer cualquier cosa… ¡seríamos los reyes del mambo!

Bueno, vamos al grano, empecemos por el principio:

Cada familia es un mundo y tiene unas necesidades concretas. Así que TU familia es única y además, está compuesta por varias personas que a su vez tienen diferentes opiniones y necesidades.

Vamos a ver cómo se puede organizar este follón.

A veces puedes leer opiniones de expertos que hablan sobre cómo tiene que hacerse algo de una forma ideal (la lactancia, el cuidado del bebé y muchas cosas más) y sentirte mal porque no puedes hacerlo de esa manera.

Así que… lo que quiero transmitirte es que

es importantísimo que TÚ tomes TU decisión.

Claro que puedes consultar opiniones, leer artículos sobre qué es lo mejor para el bebé… pero la situación no afecta sólo al bebé, también a las carreras profesionales de los padres, a la situación económica de la familia y, como hay casi tantos casos como familias…

simplemente tú toma tu decisión intentando tener en cuenta todos los aspectos.

Esto que acabo de decirte parece de perogrullo ¿verdad? pero muchas veces empezamos a actuar sin haber tomado realmente una decisión al respecto y eso hace que no avancemos con seguridad en una dirección determinada porque constantemente nos preguntamos si eso es lo mejor, si hemos hecho bien, qué pasaría si…

Así que es vital que te sientes con tu pareja si la tienes (si no, lo haces tú y ya está) y que habléis sobre qué os preocupa a cada uno, cómo lo queréis hacer, cuáles son las necesidades que hay que cubrir (vuestras y del bebé)… y toméis la decisión juntos.

Esto ayudará y reforzará vuestra relación porque es la que vosotros (no algún especialista que no tiene ni idea de cómo es VUESTRA vida) elegiríais.

Es importante, como te decía, mirar a corto y medio plazo y ver cómo afecta a todos los implicados.

Todo esto es un proceso

Y como buen proceso tiene varios pasos. Vamos a ir avanzando por ellos hasta que se haya completado ¡a por ello!

  • Paso Nº 1.-

Tienes que decidir si realmente quieres incorporarte al trabajo y dejar a tu hijo durante unas horas con otra persona o no.

Si quieres quedarte en casa con tu bebé y no volver todavía a trabajar, mira a ver cómo puedes hacer eso y hazlo. Tendréis que ver si es viable porque si no se generará una situación que luego complicará todo y tendréis que estar de acuerdo los dos, pero si eso es lo que queréis seguro que podéis encontrar una forma de hacerlo.

Puede que tengáis que reorganizar vuestra vida (que ya se habrá reorganizado bastante después de tener al bebé así que un poco más no creo que importe demasiado…). Puede que tengáis que prescindir de algunas cosas… pero, si es lo que queréis, merecerá la pena.

Así que búscate la manera de hacerlo y ve a por todas.

Pero, si dejar de trabajar no es la mejor opción por la razón que sea (este no es un país que se caracterice precisamente por su conciliación familiar) y va a significar un problema, hay otras opciones y eso no significa que seas una mala madre o padre, que quieras menos a tu hijo y ese tipo de cosas que a veces se nos cuelan sin permiso en la cabeza y nos hacen pasarlo muy mal ¿de acuerdo?

Eso es muuuuuuuuuy importante.

Si realmente tomas la decisión viendo los pros, los contras y ves por qué es posible o no, luego será mucho más fácil mantenerse avanzando para conseguir la meta ya que estarás caminando en una sóla dirección. Para hacerlo puedes coger un papel (o tres) e ir apuntando pros y contras de cada una de las opciones para luego tomar la decisión.

No sigas leyendo hasta que no hayas hecho el paso número UNO

¿Ya lo has hecho? ¡¡¡Enhorabuena!!! A partir de ahora va a ser mucho más fácil para vosotros y para tu hijo porque ellos también perciben las dudas, la inseguridad…

Sea cuál sea la decisión, ES LA CORRECTA PORQUE ES TU DECISIÓN así que…

¡A POR ELLO!

No te aseguro que durante el resto del proceso no pases por momentos en los que te plantees si has decidido lo correcto… (si no no serías humano) 😉 cuando eso ocurra tienes que recordarte a ti misma que has tomado la decisión correcta y seguir adelante caminando hacia la meta.

Si habéis decidido que uno de los dos se queda en casa con el bebé, ¡ha terminado el proceso! Aquí acaba este post para ti, si no… continúa leyendo.

  • Paso Nº2.-

Vamos con la segunda (como en las sevillanas). La segunda decisión implica con quién queréis dejar a vuestro retoño.

Hay un montón de opciones y dependerá del horario que tengáis que cubrir, el dinero que queráis o podáis dedicar a esto… y una vez más se toma analizando los pros y los contras de las opciones que barajéis y que sean reales para TI y para tu familia en concreto.

Podrías empezar planteándote si quieres que una persona cuide de tu hijo en casa o quieres llevarle a un sitio donde haya más niños como por ejemplo a una escuela infantil.

Las dos opciones como es lógico tienen pros y contras.

Si tu hijo es un bebé, la opción de que alguien lo cuide en casa tiene el pro de que todo puede girar más en torno a sus necesidades concretas ajustándose a SUS ritmos de sueño, alimentación, ratos de juego… y no él a los ritmos de la escuela donde todo está más marcado y es menos flexible.

Si ya tiene un año y medio, puede que la escuela le ofrezca actividades que empieza a demandar a esta edad (estar con otros niños, compartir en grupo…) pero insisto en que tú eres quien mejor conoce a tu hijo y sabéis qué queréis para él en cada momento. Observa cuáles son sus ritmos, cuáles son sus necesidades, qué demanda…

Así que coge otro papel y pregúntate si quieres que vaya a una escuela o que de momento esté en casa y alguien le cuide (hablo en singular porque tú eres quien está leyendo esto pero también hay que consensuarlo claro).

De momento decide sólo eso, luego ya te plantearás a qué escuela o quién lo cuida)

No sigas leyendo sin haber completado el PASO Nº2.

¿Listo? ¡Qué crack eres! Ya tenemos hecha la mitad del camino.

  • Paso Nº 3.-

Esto es como los libros que leíamos de pequeños en que según la opción que tomabas te mandaba a una página o a otra. Seguimos.

A) Si has decidido Escuela infantil tendrás que visitar escuelas hasta que encuentres una que te guste (influirá el precio, la distancia, lo que tu consideres que una buena escuela debe tener…)

También hay una opción que últimamente se está extendiendo bastante que son las madres de día en las que una persona cualificada se hace cargo de 3 o 4 niños. Si quieres conocer algo más sobre lo que son y cómo funcionan aquí te dejo un enlace.

Así que, manos a la obra. Haz una lista de escuelas infantiles o madres de día, concierta citas y visita algunas para que puedas tomar una decisión.

Una vez que te decidas por una, ellos te irán guiando en cómo hacer el proceso de familiarización con el niño.

Y aquí termina el proceso para ti y también termina este post (a nos ser que tengas intriga por cómo termina) Si es así o has elegido la otra opción… continúa leyendo.

B) Si habéis decidido que alguien cuide de vuestro hijo en casa, puedes comenzar haciendo una lista de candidatos (abuelitos, nani, una amiga que no trabaja…

Muchas veces tiramos de los benditos abuelos a los que me gustaría enviar un abrazo y dar las gracias por su gran ayuda. En nuestro caso particular han ayudado y siguen ayudando muchíiiiiiiiiiiiiisimo.

Nuevamente tendrás que ver en tu caso particular cómo son los abuelos de marchosos y si pueden seguir el ritmo que marcan los pequeños (cuando tienen cuatro meses no se mueven apenas pero luego crecen a un ritmo vertiginoso y empiezan a moverse que parecen dos).

Si eliges a otra persona plantéate cómo quieres que sea y cómo quieres que cuide a tu hijo. Tendrás que poner algún anuncio, preguntar a tus contactos y entrevistar a algunas personas hasta que des con la adecuada.

Y ¡Ya está! ¡Muy bien! Ahora sólo falta hacer un pequeño proceso de familiarización para que el niño se acostumbre a estar con la persona elegida y el cambio se haga de la forma más gradual posible. Pero esta es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión 😉

¿Te ha ayudado todo esto de alguna manera? Dame un silbidito si necesitas cualquier cosa en el proceso o tienes cualquier duda.

Me encontrarás en el correo electrónico o dejando un comentario y estaré encantada de ayudarte.

Me encanta que me dejes comentarios ;-)