Pompas, pompitas y pompazas

¡Hola! Ya es viernes otra vez y os traigo una propuesta de actividad para el fin de semana.

¿Qué hay más mágico que las pompas de jabón? Tan ligeras, tan redondas, tan llenas de colorines.

pompas de jabón

Édouard Manet, “Chico haciendo pompas de jabón” (1867)

Me encanta hacer pompas. Me gusta verlas y  hacer esta actividad con niños y ver sus caritas mientras las observan, saltan y las quieren coger… porque se ríen y disfrutan muchísimo.

Es una actividad barata  que puedes hacer en familia con niños de cualquier edad (variando algunas propuestas) Entonces… ¿te animas?

Algo de historia:

¿Sabías que hay pinturas flamencas del siglo XVII que muestran a niños soplando con tubos de arcilla? Esto significa que las pompas de jabón como juguete tienen al menos 400 años. Esta pintura de Manet es de un poco más tarde pero me ha gustado 😉

Además, con esta actividad vas a ayudar a tus hijos en su desarrollo ¿qué más quieres?

Seguro que has escuchado y leído muchas veces que a través del juego los niños se desarrollan y  aprenden mejor, así que, me gustaría de una forma sencilla explicarte qué beneficios obtienen los niños con las actividades que te proponga. El objetivo no es que estés pensando mientras juegas qué faceta del niño vas a desarrollar. Tú cuando estés jugando juega y ya está, pero me gustaría transmitirte que es mucho más que un “simple” juego.

Cuando los niños juegan con pompas de jabón:

  • fortalecen la musculatura de su boca al tener que soplar y esto es muy importante en el desarrollo del lenguaje.
  • Siguen las pompas con los ojos lo que ayuda a fortalecer sus nervios ópticos y a enfocar a diferentes distancias.
  • Tienen que coordinar sus dos manos sujetando el bote en una mano y el pompero en la otra (de hecho muchas veces los más pequeños derraman el líquido del bote porque les cuesta todavía esta acción coordinada).
  • Corren detrás de las pompas coordinando los ojos y las manos al tratar de agarrarlas.
    • Experimentan con la textura del jabón (húmedo, pegajoso…)
  • Si la actividad la realizan varios niños a la vez tendrán que correr de forma que no se choquen con otros y compartir las pompas, esperar turnos…
  • Podéis nombrar las partes del cuerpo con las que dáis a las pompas.
  • Decir si están arriba, abajo, delante o detrás
  • ver cuántos colores veis dentro de ellas, contarlas, decir si son pequeñas, medianas o grandes… y un montón de cosas más sin olvidarnos de una de las más importantes:
  • disfrutar jugando

Se pueden plantear muchos juegos diferentes con este material. Aquí te dejo algunas propuestas:

  • Juego libre: Dejarle los materiales a su disposición y permitir que explore e investigue. No hay pautas. El niño puede probar, inventar, crear, imaginar. Es genial observales y si pones música ya es el complemento perfecto.
  • Puedes hacer propuestas concretas y darles instrucciones:
      • utilizando diferentes tipos y tamaños de pomperos.
      • pidiéndoles que las exploten con alguna parte del cuerpo (con la cabeza, el brazo, dando palmas o con el pie…)
      • jugando a ver quién hace la pompa más grande
      • a ver la que llega más lejos
      • dándoles una cantidad determinada de tiempo para que exploten las pompas que tú les digas.
      • perseguirlas a pata coja
      • en fín, las posibilidades son infinitas.

Vamos con la receta:

Creo que todos hemos comprado un pompero y cuando se nos ha terminado el líquido hemos intentado rellenarlo con lavavajillas y agua viendo desilusionados como las pompas ya no salen.

Y es que tiene su intríngulis. Hay varias recetas, aquí te dejo una que es especial para hacer pompas muy grandes que encontré en un blog que se llama “ensaimada malabar” que no sé por qué ya no está activo :-/

El líquido mágico:

  • Dos medidas de agua (si es destilada mejor, la puedes comprar en cualquier supermercado grande. Si no tienes, puede valer la del grifo)
  • Una medida de lavavajillas (Fairy funciona muy bien)
  • 1/2 medida de azúcar glas (puedes comprarla hecha o moler en una batidora azúcar blanca normal hasta que se quede con esa forma de polvito)
  • 1/2 medida de glicerina (la puedes comprar en la farmacia)

Puedes tomar como medida un vaso por ejemplo. Tienes que mezclarlo todo despacito para que no haga mucha espuma. Si dejas reposar la mezcla 24 horas funciona mejor.

Los pomperos:

Puedes utilizar una pajita, varias pajitas unidas para que salgan muchas pompas pequeñas a la vez, usar dos palitos de brocheta, palillos chinos o similar con una cuerda para hacer las pompas gigantes, tus manos soplando entre tus dedos… ¡imaginación al poder!

Precauciones:

  • Hazlo fuera de casa porque mancha y además resbala un montón.
  • Lávate las manos antes de comenzar porque si las tienes sucias se puede estropear la mezcla.
  • Las pajitas úsalas sólo con niños que ya sepan soplar muy bien para que no aspiren en lugar de soplar.
  • Cuidado si los niños son muy pequeños para que no se froten los ojos con las manos manchadas de jabón.
  • El ambiente húmedo favorece las pompas así que si estás en la playa, ¡aprovecha! si no puedes regar el suelo con una manguera.

Espero que lo disfrutéis. Podéis dejar vuestras experiencias o sugerencias en los comentarios.

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Diseño sin título(5)

¡Gracias por la foto Jesús! @jerupa

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