mamás y papás: siguiendo el mismo criterio

A veces, mamás y papás no comparten la misma opinión a la hora de educar a sus hijos.

mamás y papás

Una pareja está formada por dos personas que tienen cosas en común que hacen que sientan afinidad una por la otra y por supuesto, también opiniones distintas sobre un montón de cosas.

Es esto lo que nos hace únicos y lo que puede aportar una mayor riqueza a una familia pero también puede ser un problema si no lo sabemos gestionar bien.

Muchas veces las parejas se casan o se van a vivir juntas sin hablar sobre el tema de los hijos. Se conocen, descubren aspectos que las unen, se quieren y deciden compartir su vida.

Igual en ese momento no se plantean la idea de tener niños y, cuando más adelante si que lo hacen o incluso cuando el bebé ya ha llegado a sus vidas, se dan cuenta de que tienen diferentes formas de pensar en cuanto a la educación de su hijo.

Antes estaba claro que correspondía a la madre casi toda la labor de la crianza y educación de los niños y el padre era el que tenía un papel más autoritario y distante pero ahora, los papás están cada vez más involucrados en el tema y es muy importante que habléis sobre cualquier cosa que consideréis importante para establecer acuerdos.

Cuando os sentéis a hablar, lo ideal es que cada uno expongáis vuestra forma de ver las cosas y que escuchéis los argumentos del otro. Desde la empatía y la comprensión es más fácil llegar a acuerdos.

Mejor cuando no estén los niños delante

Cuando en una situación no estés de acuerdo con cómo lo está gestionando tu pareja, es mejor que lo habléis después y evitéis poneros a discutir delante del niño vuestros puntos de vista. Al niño le da seguridad el hecho de que en los temas importantes los dos sigáis los mismos criterios.

Si establecéis algún criterio o norma los dos debéis mantenerlo

A veces la pareja decide que el niño debe acostarse pronto, no comer golosinas antes de comer… o lo que sea pero cuando llega el momento de la verdad y el niño empieza a pedir eso (que es el momento difícil porque a insistentes no les gana nadie…) uno de los dos mantiene esa regla y el otro se la salta a la torera.

Esto hace que el niño sepa a quién tiene que acudir de los dos para conseguir lo que quiere y que la persona que está intentando cumplir lo acordado se sienta fatal porque es el malo de la película.

Esto no quiere decir que no pueda haber días especiales (las normas de vuestra casa las ponéis vosotros). Si alguna vez os queréis saltar la norma siempre podéis decir que ese día es una excepeción o algo así pero intentar poneros de acuerdo en cómo llevalo a la práctica porque genera mucho malestar y cansancio en el que está haciendo que se cumplan las normas.

 

Cuando venga tu padre verás

Esta frase u otras parecidas provoca varias cosas.

  • El niño ve que no hay una unidad y no hay acuerdo entre vosotros.
  • Hay una figura que es el bueno y otro que es el malo.
  • Le estás diciendo que tú no tienes autoridad o no sabes cómo resolver esa situación.
  • Estamos fomentando que el niño haga las cosas por miedo más que porque comprenda que las tiene que hacer de ese modo.

 

Especial cuidado si os estáis separando

Si ya es complicado sacar ratos para hablar de todos los temas que surjen con los niños en situaciones normales, a veces se hace mucho más dificil cuando hay una separación de por medio y ambas partes no han terminado bien la relación.

Es importantísimo aquí que hagáis un esfuerzo por no crear una brecha más grande al menos de cara a los niños, ya que ellos os quieren a los dos y les genera muchísima tensión y confusión el hecho de que sus padres le hablen mal del otro o que le digan cosas totalmente diferentes.

A veces se generan situaciones en las que los dos miembros de la pareja compiten entre si otorgando al niño regalos o privilegios para que éste prefiera estar con uno de los dos.

Así que sería genial que, al menos en el tema que concierne al niño y poniendo como premisa que es por el bien de vuestro hijo, llegáseis a unos acuerdos mínimos para darle seguridad.

 

¿Sabes? He escuchado muchas veces decir que los niños son unos tiranos o que son muy listos porque se aprovechan de ciertas situaciones. Yo creo que hacen lo que hacemos cada uno de nosotros.

Tú sabes perféctamente cómo pedirle las cosas a las diferentes personas con las que te relacionas ¿a que si? Estoy segura de que con tu padre, tu madre, tu jefe, tu hijo, tu pareja… utilizas diferentes armas y sabes cómo convencer a cada uno.

Los niños hacen igual.

Cuando trabajaba en la escuela infantil veía como los niños intentaban conmigo aquello que les funcionaba con sus padres aunque sabían que había ciertas cosas que en la escuela no funcionaban. Cuando se daban cuenta de ello dejaban de utilizarlas.

Los niños están (igual que nosostros) constantemente aprendiendo de cada situación, de cada relación… para obtener herramientas con las que resolver los conflictos que se les van planteando.

Por eso es importante que en casa les demos seguridad y mamás y papás sigamos los mismos criterios.

Y tú, ¿qué opinas de todo esto? ¿qué es eso que tu hijo hace diferente contigo y con otras personas? Recuerdo que mi hijo me montaba un pollo si no le dejaba echar los cacitos de cereales en el biberón y a su abuela no le decía ni mu 🙂

Si te apetece puedes dejar un comentario o contactar conmigo si quieres preguntarme cualquier cosa.

Me encanta que me dejes comentarios ;-)