programa Salvados: “de hijos a padres”

Hoy quiero hacer una reflexión sobre “De hijos a padres” del programa Salvados de Jordi Évole que se emitió este lunes pasado por la noche.

De hijos a padres programa salvados

Al final del post te dejo el enlace por si te lo perdiste y te apetece verlo.

Fueron tocando varios temas muy interesantes que habrían dado para un programa entero cada uno de ellos contando con la opinión por un lado de los hijos y por otro de los padres dando así una visión más completa de cada asunto.

A mí me dio en todo el clavo porque mis hijos tienen más o menos esas edades y es un tema que ocupa bastante tiempo mis pensamientos:

  • hasta dónde debemos protegerles como padres para que no se caigan en lugar de dejar que ellos se levanten si se equivocan,
  • hasta dónde seguir tomando decisiones por ellos y no dejarles resolver cuestiones por ellos mismos,
  • cómo ir cortando la cuerda para que cada vez vuelen más alto? De hecho hace poco escribí un post sobre ese tema cuyo enlace te dejo aquí.

Algunas cosas que me llamaron mucho la atención fueron

  • ver cómo se expresaban los chavales, con unas ideas bastante claras de lo que querían y como decían abiertamente lo que les molestaba de la relación con sus padres sabiendo que estaban hablando con una cámara delante.
  • Cómo eran conscientes de la realidad económica que había en sus casas y en la sociedad en general y cómo eso también les iba a afectar a ellos en el futuro.

Me dio muy mal rollo escucharles decir dando por hecho y asumiéndolo complétamente que sabían que no iban a poder hacer lo que quisiesen y que se conformaban con un sueldo estable. Que tenían toda la presión por elegir algo que tuviese salidas laborales. ¿ Y los sueños de cada uno, y la autoestima y la seguridad de que puedes cambiar algo, de que tú lo puedes conseguir? ¡¡¡Tenían todos alrededor de 15 años!!!

No me gusta la idea de que la persona tenga que adaptarse a su entorno. Prefiero la de que debe hacer todo lo posible por adaptar su entorno a sus necesidades porque si no no vamos a ningún lado. Eso sí, luego hay que echarle huevos (con perdón) y hacerlo.

Me gustó mucho el profe de filosofía que les iba haciendo reflexionar sobre un montón de puntos y con qué respeto iba escuchando sus ideas haciéndoles sentir que eran suyas y eran muy importantes y válidas.

La frase “Los adolescentes son unos exploradores reprimidos. Quieren descubrir el mundo pero tienen detrás adultos acojonados” me llegó al alma porque no creo que sea una situación sólo de los adolescentes sino algo que tenemos como una losa encima también los adultos y que les transmitimos a diario.

Otra cosa que me horrorizó fue la idea que tenían algunos de que estaban defraudando a sus padres por el hecho de no elegir el camino que mejor veían para ellos sus progenitores. Creo que es una carga muy pesada sentir que si eres tú mismo estás defraudando a tus padres (no a cualquier persona, a tus padres).

Había una chavala que protestaba el hecho de que cuando le decía la nota de un exámen a sus padres ellos les decían que bueno, que era su obligación. Ésto es toda una invalidación, porque aunque se espere que apruebe, está realizando un trabajo que merece reconocimiento. A todos nos gusta cuando hacemos algo bien que se le de valor ¿verdad?

Otra chavala decía que le gustaría que le preguntasen cómo estás tú, no sólo que tal tu exámen. A veces los padres estamos preocupados por un tema en concreto y parece que es lo único que existe cuando a ellos les pasan cientos de cosas al día igual que a nosotros.

Otra cosa sobre la que suelo reflexionar muy a menudo es la falta de motivación por aprender que tienen la mayoría de los chavales. Ésto lo decía el martes pasado en el post de los filósofos.

El profesor de filosofía comentaba “A los profesores nos encantaría que los alumnos llegasen motivados con ganas de aprender y deseosos que les enseñáramos pero eso nunca pasará”.

¿Por qué? ¿Por qué no utilizamos sus intereses para enseñarles y además enseñarles cosas útiles que les sirva para funcionar mejor en la vida?

Me gustó la idea de que les preguntase: ¿cómo os veis dentro de 25 años cuando tengáis 40 años?. ¿Qué estáis haciendo?, ¿tenéis hijos?, ¿cómo os gustaría que fuese? Lo que me daba pena como decía antes eran algunas de las respuestas tan derrotistas.

El Profe de filosofia defendía que detrás de cada niño que fracasa hay un adulto que ha fallado al hacer su trabajo porque con la atención necesaria no habría fracasado y estoy bastante de acuerdo con que muchas veces, demasiadas, no tienen una atención personalizada que se adapte más a la individualidad de cada persona. Pero entonces, ¿cuál es la parte de responsabilidad del chaval en el asunto?

Bueno, como ya te dije al principio, cada uno de los temas da para un programa entero.

Y tú ¿viste el programa?, ¿qué parte te interesó más o te hizo reflexionar? Deja un comentario y compártelo.

Aquí tienes el enlace con el programa.

Me encanta que me dejes comentarios ;-)