La filosofía y los niños

filosofíaHoy hablamos sobre la filosofía y los niños.

Seguro que más de una y más de dos veces, tu hij@ te ha sorprendido con alguna reflexión o frase en la que ha dejado entrever su particular forma de ver el mundo.

Este próximo sábado 19 de noviembre es el día mundial de la filosofía.

¿Y qué es la filosofía?

1.- Conjunto de reflexiones sobre la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales, especialmente sobre el hombre y el universo.

2.- Manera de pensar o de ver las cosas.

La palabra filosofía es de origen griego y se compone de dos vocablos:

  • Philos (amor) y
  • Sophia (pensamiento, sabiduría, conocimiento).

    Así que filosofía significa amor por el conocimiento.

Pequeños-grandes filósofos:

Seguro que estás de acuerdo conmigo en que los niños son unos pequeños (sólo en tamaño) grandes filósofos ya que todo el día están haciéndose preguntas sobre cómo funciona el mundo, por qué ocurren las cosas…

Siempre están ávidos de conocer todo lo que les rodea. Tienen un afán incansable por investigar, tocar, probar y experimentar y no dan nada por sentado, actitud que luego (desafortunadamente) vamos perdiendo.

Cuando somos pequeños todo es mágico, todo es posible pero luego, comenzamos a tener algún fracaso que otro en algunas áreas de nuestra vida y vamos perdiendo esa forma de ver el mundo, esa fé en que podemos conseguir cualquier cosa.

Deberíamos dejarnos contagiar de esa actitud positiva que tienen los niños y rescatar al pequeño-gran filósofo que todos llevamos dentro ¿no crees? 😉

Desde pequeñitos

Desde que nacen lo miran todo con sus ojos bien abiertos y van descubriendo poco a poco su entorno más cercano.

A medida que van controlando su cuerpo se mueven de forma más coordinada y van pudiendo conocer más cosas del mundo que les rodea (por eso debemos dejarles explorar en un entorno seguro que no suponga un peligro para ellos).

El lenguaje también juega un papel fundamental y les ayuda a expresar sus inquietudes y entonces nos lanzan un auténtico bombardeo de “y por qué”, “y por qué”, “y por qué” que no cesa hasta que no se sienten satisfechos con la respuesta que les damos.

La escuela

A veces la escuela, por cómo está organizado el sistema educativo, mata las ganas de saber y, según vamos creciendo, todo ese interés que teníamos de pequeños lo vamos perdiendo por el camino y aprendemos para aprobar, cambiando totalmente el sentido del aprendizaje y la motivación que nos mueve.

Así que agradezcamos a todos los profesionales que a diario trabajan porque, a pesar de la presión del tiempo, de las materias a impartir… haya un hueco para la creatividad.

 

Volviendo a los niños

Recuerdo que mis hijos muchas veces aprovechaban los trayectos en el coche para lanzar sus preguntas. Estaban callados y de repente decían ¡mamá! y yo pensaba “a ver por dónde me salen hoy”

  • “¿de qué está hecho el fuego?”
  • “¿dónde vas cuando te mueres?”
  • “¿Qué hay dentro de la piel y los huesos?

Una amiga me decía que su hijo le había preguntado algo así como: “mamá, ¿dónde estaba el chichón antes de llegar a mi cabeza?

Un alumno de cinco años en la piscina, me confesó una vez que tenía miedo de que se le acabasen las pilas a los manguitos y se fuese para abajo.

Seguro que tú tendrás un montón de anécdotas en las que se puede ver cómo el niño tiene su forma particular de observar y de interpretar el mundo que le rodea y que constantemente se está haciendo preguntas a cerca del funcionamiento de todo.

Muchas veces estas preguntas son de una gran profundidad y tocan temas tan importantes como la muerte, las creencias religiosas, la justicia…

Dale información adecuada y no le mientas

Siempre podemos darles la información que nos vayan demandando adaptándola a su edad.

Ten en cuenta que la tienen que poder asimilar y tienen que poder hacer algo con eso que tú les cuentas sino, puede resultarles abrumador.

Recuerdo que una vez mi hijo estaba muy preocupado porque en el cole le habían dicho que para hacer el papel cortaban árboles y que no se podía malgastar. Él debió hacerse su composición de la situación y pensaba que se cortaba un árbol por cada trocito de papel que había en el mundo y no nos dejaba usar un folio, ni usar apenas papel en el baño hasta que le explicamos cómo funcionaba y entonces vió que podía hacer algo para ayudar, decidimos cuál iba a ser nuestra granito de arena y se quedó más tranquilo.

No se lo resuelvas tú todo

En la asignatura de filosofía se estudia a Aristóteles, Platón… pero ¿y qué hay de la filosofía de cada uno?

Estamos en un momento donde hay mucha información. Lo que dice la Wikipedia es verdad, lo que dice la tele también, pero ¿sabemos interpretar todos esos datos y forjarnos nuestra propia opinión?

Nosotros podemos hacer crecer en los niños esas ganas que ya tienen de saber, de investigar, de crearse sus propias conclusiones.

Cuando te pregunte algo, en lugar de darle la solución, pregúntale cómo lo resolvería él, qué opina sobre eso…

Podéis jugar a juegos como

  • ¿Qué pasaría si…?
  • ¿tú qué harías y por qué?
  • ¿cuál es tu personaje favorito y por qué?…
  • podéis hacer experimentos sencillos en casa y preguntaros por qué pasa eso…

Estimula su imaginación

  • A veces podéis inventar historias en lugar de leerlas.
  • Podéis inventar animales mezcla como un león que en lugar de rugir rebuzne o un pez que en lugar de nadar corra… y pensar qué comerían, dónde vivirían…

No te pierdas su punto de vista

Muchos adultos tienen la idea de que la opinión del niño no es válida por ser pequeño, porque no tiene experiencia, porque no sabe… pero si les escuchas te sorprenderá las genialidad de su puntos de vista, de su lógica, de su forma de ver las cosas.

¡No te lo pierdas!

Enséñale a respetar los puntos de vista de otros y sus creencias

Creo que es muy importante que el niño sienta que se respeta su punto de vista y que hay puntos de vista diferentes al suyo, que se puede dialogar y llegar a acuerdos.

Muchas veces las preguntas que nos hacen, tienen que ver con asuntos espirituales o religiosos.

Por ejemplo: ¿dónde vamos cuando nos morimos? y esta pregunta tiene muchas respuestas posibles.

Como padres tenemos la oportunidad de fomentar el respeto por las diferentes creencias religiosas de los que nos rodean y explicarles que todos tenemos derecho a creer en lo que queramos.

Actualmente

Ahora estamos inmersos en una filosofía en la que prima lo material y las máquinas.

En un momento en el que tenemos mucha tecnología disponible pero también muchas limitaciones como personas.

Pero lo cierto es que somos muy grandes y tenemos grandes capacidades.

Transmítele una filosofía positiva y ayúdale a conseguir las cosas por sí mismo sin dárselo todo hecho, fomenta su autonomía.

 

¿Falta de autoridad?

A veces pensamos que el hecho de que los niños piensen por sí mismos nos quita autoridad como adultos. Así que lo que dicen los padres es incuestionable, nosotros lo sabemos todo…

Para ellos lo que dice el adulto es la verdad. Sin crearles confusión podemos decirles ¿y tú qué crees?

Pero… ¿a quién le interesa formar a adultos que puedan pensar por sí mismos? Igual es mejor que seamos borreguitos y no nos cuestionemos nada de nada.

Tú puedes ayudarle a

  • pensar por sí mismo
  • tener sus propias ideas
  • defender una postura
  • argumentar…

Y mientras tanto, disfruta de sus ocurrencias.

Si te apetece puedes compartir alguna anécdota (que seguro que tienes muchas) en los comentarios 😉 y si lo prefieres puedes enviarme un correo electrónico.

2 comentarios:

  1. Tienes un blog super chulo!!

Me encanta que me dejes comentarios ;-)

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